EL ALZHEIMER
La enfermedad de
Alzheimer es una patología degenerativa, progresiva, de lenta
evolución y
sin cura que afecta al cerebro en su totalidad, viéndose
principalmente dañada el área de la corteza cerebral en la cual están
alojadas las funciones intelectuales que marcan la diferencia entre el
ser humano y el resto de los seres vivos (pensamiento abstracto,
razonamiento lógico, cálculo, respuesta emocional, lenguaje etc)
SÍNTOMAS DE LA ENFERMEDAD
La enfermedad de Alzheimer comienza de una manera muy sutil pero hay una
serie de síntomas que pueden indicarnos su inicio:
Pérdida de memoria:
-
No puede retener
información nueva
-
Pierde cosas o las esconde
en lugares poco usuales
-
No recuerda algunas cosas
aprendidas hace tiempo
-
Trastornos del lenguaje:
Repetición frecuente de frases y
dificultad para recordar el nombre de objetos conocidos.
Desorientación:
Cambios conductuales:
-
Dificultades para llevar a cabo
ciertas tareas rutinarias.
-
Pérdida de concentración y de
interés, apatía, pasividad.
-
Actitud indiferente ante cosas que
antes le preocupaban.
-
Pérdida de espontaneidad y alta
demanda de atención.
Cambios de personalidad:
-
Desilusión, depresión y agitación.
-
Frecuentes cambios de humor.
-
Pérdida de iniciativa y espontaneidad.
FASES DE LA
ENFERMEDAD DE ALZHEIMER
Habitualmente la enfermedad de Alzheimer
se divide en tres estadios o fases que nos permiten entender cómo se va
produciendo la progresiva pérdida de capacidades que esta patología
conlleva:
-
FASE LEVE
- Pérdida de memoria:
la persona comienza a olvidar dónde deja algunos objetos
llaves, gafas...), olvida fechas , nombres... y en esta etapa en
consciente de sus olvidos y se preocupa por ellos.
- Problemas
en orientación espacio-temporal:
la persona tiene dificultades para orientarse en
espacios poco conocidos y en ocasiones pierde la referencia del día,
mes o año en el que vive.
- Dificultades con el
lenguaje: a la
persona le cuesta encontrar palabras para nombrar algunos objetos,
tiene dificultades para construir frases complejas...
-
Problemas en la
realización de actividades cotidianas:
la persona empieza a tener
dificultades para realizar actividades que hasta ese momento no le
suponían ningún problema: cocinar, conducir, manejar el dinero....
empiezan a ser para estas personas actividades que les cuesta
desempeñar.
- Alteración
de aspectos de la personalidad:
la persona presenta cambios bruscos de humor pasando
de la alegría al llanto, están más irritables , se vuelven
desconfiados...
-
FASE MODERADA
- Olvido
de acontecimientos recientes:
la persona olvida si ha comido, si ha salido a dar un paseo, no
recuerda cosas que le cuentan o que él mismo pregunta etc.
- Dificultades para
situar acontecimientos de su pasado:
la persona encuentra muchos problemas para ubicar temporal y
espacialmente hechos importantes ocurridos en su vida .
- Agnosia:
la persona tiene dificultades para reconocer a familiares cercanos
como nietos, hijos... y aparecen también problemas en el
reconocimiento de objetos.
- Desorientación:
el enfermo presenta desorientación en tiempo y espacio. Desconoce el
lugar en el que se encuentra, no sabe qué día o qué hora es... y no
puede salir sólo a la calle porque se pierde.
-
Alteraciones del
lenguaje: el
vocabulario se ha perdido en gran parte y el enfermo sólo es capaz
de repetir palabras y de construir frases muy cortas que tiene
automatizadas. Algunos enfermos mantienen la capacidad de leer pero
no comprenden lo que han leído.
- Pérdida de la capacidad de realizar las
actividades de la vida diaria:
la persona tiene problemas en le manejo de cubiertos, dificultades
para vestirse, para asearse...
- Cambios bruscos de
carácter: el
enfermo puede presentar episodios de agresividad y enfado o por el
contrario aparecer tranquilo y calmado. En esta fase pueden
presentarse alucinaciones( ver cosas que en realidad no existen) y
delirios (creencia de que algo que no es cierto está ocurriendo en
realidad. Por ejemplo que le roban o que le quieren envenenar).
-
FASE GRAVE
- Desorientación total
en tiempo y espacio:
la persona ha perdido cualquier referencia que le
sirva para ubicarse .
- Afasia:
pérdida total del lenguaje, llegando en muchos casos al mutismo
total. En ocasiones emiten sonidos o gritos y en algún momento
pueden decir alguna palabra suelta no relacionada con nada que esté
ocurriendo.
- Apraxia total:
su capacidad de coordinar movimientos está prácticamente perdida en
esta fase. La persona permanece sentada o encamada y no es capaz de
realizar ninguna actividad por sí solo.
- Agnosia:
la persona ha perdido la capacidad de reconocer a sus familiares e
incluso a sí mismo al verse reflejado en un espejo.